Comunicados por aviso
EL JARDÍN ESCOLAR Y LA ERRANCIA DE LA VIDA
Una de las más famosas escuelas filosóficas, liderada por Aristóteles, se desarrolló en un jardín ubicado en Atenas, cerca al templo de Apolo Licio, el Lýkeion.
Los seguidores de esta corriente o doctrina filosófica fueron llamados peripatéticos, por la forma en la que el maestro estagirita enseñaba a través de paseos por los jardines del liceo.
El caminar por los jardines nos recuerda el carácter móvil o fluido de la educación, precisamente, en el contexto latinoaméricano, el gran maestro venezolano Simón Rodríguez, expresó la necesidad de la errancia, el viaje o el recorrido que le es constitutivo a todo trayecto educativo para sus fines formativos.
Aunque la alusión al jardín en nuestros días se relaciona a los grados escolares de la educación inicial "Desprovisto de mesas, sillas, manteles, trajes y sombreros y los mil objetos que poblaban el mundo dentro de la casa" como poéticamente lo evoca Donadío (Alfabeto de la infancia. Sílaba Editores. Colombia. 2019:44), el camino que emprendemos y realizamos, conforme al legado del profesor de las primeras letras, Simón Rodríguez, es por igual el continuo movimiento y cambio que trae consigo la educación y el tránsito que realizamos en nuestro ciclo vital que es la vida misma.
Antonio José Vélez Melo.
Secretario de Educación Municipal de Armenia.